La semana pasada científicos del Smithsonian emitieron una alerta desde Bocas del Toro sobre blanqueamiento de corales y mortandad de invertebrados marinos. Aunque la Administración Nacional Atmosférica y Océanica de Estados Unidos (NOAA) había enviado una advertencia en julio sobre temperaturas altas en todo el Caribe, en Panamá no se habían registrado indicativos de dichas temperaturas hasta hace 10 días.

El equipo del Smithsonian y operadores de buceo locales notaron el primer blanqueamiento y mortandad en aguas alrededor de Istmito en Isla Colón, Bocas del Toro. Las aguas mostraban un calentamiento anormal de hasta 32°C, tal como informaron inicialmente en su mensaje. El área afectada se encuentra al frente de la Estación del Smithsonian en Bocas del Toro. La temperatura de las últimas 10 semanas se había mantenido en una mediana de 30° C, cuando la temperatura normal es de 28°C. El calentamiento está afectando toda la costa Caribe de Panamá, desde Kuna-Yala, Isla Grande, Portobelo y Galeta, hasta Bocas del Toro.

La red de monitoreo del Smithsonian, establecida hace una década, financiada principalmente por Nature Conservancy y liderada por el biólogo del Smithsonian, Héctor Guzmán, confirma que las temperaturas empezaron a subir en aguas profundas en ese momento. La red de monitoreo del Smithsonian cubre 33 sitios a lo largo del Istmo, con 11 sitios en Bocas del Toro. Los especialistas confirmaron que hasta esta mañana se había examinado el 90% del lecho marino y que la mortandad está limitada a la región antes mencionada y más adelante dentro de la Bahía Almirante. Esta es un área muy vulnerable ya que la circulación del agua es lenta y las temperaturas tienden a subir fácilmente y se mantienen altas por días y hasta semanas. Un informe completo sobre el estado de los arrecifes en Bocas del Toro se generará en unas semanas.

El blanqueamiento es el resultado del estrés que experimentan los arrecifes coralinos debido a factores como temperatura elevada del agua pero no necesariamente implica mortandad. Por lo  general afecta algunas fases en los ciclos de los organismos como la reproducción y el crecimiento. Sin embargo, cuando éste se prolonga, los corales empiezan a morir. Durante este proceso, los arrecifes liberan grandes cantidades de mucosidades, lo que hace que el agua se torne turbia y es de esperarse la proliferación de bacterias y hongos. También baja el nivel del oxígeno y las condiciones anóxicas pueden afectar a los peces. La Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá ha estado monitoreando la columna de agua a diferentes profundidades con el personal del Smithsonian para medir el perfil de oxígeno y la temperatura.

Las imágenes muestran las temperaturas del océano en septiembre de 2009 en comparación a las de este año. Hay una intensidad creciente del naranja hacia el rojo que indica calentamiento y magnitud regional. En 2005 se vivió un evento similar en todo el Caribe que incluyó blanqueamiento intenso en Panamá. Sin embargo, la mortandad fue menor del 12% en la zona.

En la opinión de Guzmán, es posible que la entrada de la temporada de huracanes haya creado una baja circulación en las aguas del Caribe sur-occidental, de forma que el agua se queda “estancada” en Panamá-Costa Rica, en la esquina occidental del Caribe.

Mónica Alvarado Garrido
Directora de Información Pública y Medios de Comunicación
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